Quieres vivir........................ Es posible que mucho de lo que se denomina técnicas o trabajos espirituales estarían mejor servidos y comprendidos si se quitaran completamente del marco religioso. Por hábito cultural durante siglos la humanidad ha mirado las palabras espiritual y religioso casi como sinónimos y claramente no lo son. El espirito humano no tiene por que pertenecer a una organización, club o religión. Las religiones, todas, vista por un lente general, son la organización y la política que se manifiesta alrededor de las enseñanzas de un maestro espiritual, mas a menudo después que ya ha muerto el maestro. Esto no quita que somos un animal social y que nos guste participar con otros y compartir todas nuestras experiencias; y que nos sentimos cómodo con los que piensan y miran el mundo de una forma similar a la nuestra. Los aspectos socio-políticos de las religiones suelen tener mayor influencia que su aportación espiritual que es algo por fin más individual que colectivo y que después se manifiesta en una generosidad a los demás. La encomienda de Jesús de “amaros unos a los otros” y de no juzgar, primero requiere una transformación individual, interna antes que se pueda expresar o compartir con el prójimo. Facilitarte el camino para llegar a esa transformación personal y servirte de ejemplo con su vida es una aportación que solo puede ofrecer un maestro vivo y el contacto directo de distintas formas. También los maestros espirituales se pueden mirar por un lente general y darse cuenta que en lo esencial todos hablan básicamente de lo mismo, solo adornado y hecho apropiado para su público, su cultura y el tiempo en que vive o vivió. A lo largo de la historia, este conocimiento se conoce come “la filosofía perenne”. Aunque sus técnicas y palabras varían, por fin la idea es de auto aceptarse y de realizarse y de por fin llegar a una unión gloriosa que algunos llaman iluminación, samahdi , yoga, la vuelta a casa, la felicidad, el amor eterno, el amor divino, etc. Lo que si distingue a cada maestro es que es un ejemplo vivo de sus enseñanzas. La vida, por fin es el maestro verdadero y el maestro particular es su mensajero y enseña con su ejemplo. Hay dos características personales que se pueden decir que son comunes a todos los maestros: son dinámicos y silenciosos, como la vida misma. Ahora, las preguntas. ¿Que es el silencio y para que sirve? No canta el pájaro porque esta alegre; esta alegre porque canta. Igual el maestro no es silencioso y dinámico por ser maestro; Es maestro por haber explorado el silencio y haber convertido el conocimiento encontrado en acción y en generosidad a los demás: un ejemplo vivo de una posibilidad humana para expresar su espíritu, su alma dentro del contexto del mundo de cada día. No es que somos humanos intentando ser espiritual; somos seres espirituales, un 99%, intentando ser mas humano. Es el silencio que por fin es el maestro de la vida, la mina de oro que todos buscan de una forma u otra; el valor real, absoluto que tiene la existencia, el alfa y el omega, la esencia, la fuente creativa donde nace la acción. Hay maneras de entrar en esa mina, en ese silencio, y es a eso lo que denominan técnicas espirituales como la respiración consciente y la meditación entre otras. El silencio es la fuente de la acción, del dinamismo de la vida. Como dijo Einstein , “en el universo nada pasa hasta que algo se mueve.” Ese dinamismo, esas expresiones del alma están motivado por la generosidad, lo que también se conoce como amor. Yo prefiero el termino “generosidad” ya que implica mas una acción de “dar” que de “recibir”. Estamos aquí para dar y es en ese proceso que todo se hace posible. Lo mas precioso que tenemos para dar, es nuestra atención—eso es lo que crea realidades y mundos de vivencias. Ahora también es cierto que nos hemos olvidado de quien somos y por consecuencia nuestra atención esta ruidosa, fragmentada entre pasados y posibles futuros. Esa atención preciosa y divina es lo que se recupera en el proceso de entrar y explorar el silencio. La metáfora del huracán nos sirve aquí. Todos hemos visto los mapas meteorológicos en la televisión que muestran el huracán como un círculo en movimiento, dando vueltas, caóticos, poderosos y hasta peligrosos. También sabemos que en el centro de huracán, el ojo, hay un silencio profundo, hasta inquietante ya que sabemos que cuando pase el ojo llega la otra cara del huracán. Dicho de otra manera, cuando salimos del silencio nos identificamos con el caos y el ruido y se nos escapa nuestra propia atención y parece que nuestra vida da vueltas pero sin llegar a ningún resultado. Es importante saber que, como el maestro, uno también puede ser tanto silencioso como dinámico. Por ejemplo, el hablar es algo que se puede hacer o desde el silencio o desde los ruidos de la cabeza y igual con la acción, que puede ser pura y clara, desde el silencio, o confusa, bruta y poca definida. El apuntarse a la exploración del silencio dinámico propio es el escoger fundamental de cada ser humano; es el compromiso de aceptarse a uno mismo como un ser espiritual, un alma, y la aceptación de la vida como una aventura, con desafíos. Darse cuenta que esta vida es una aventura espiritual, una aventura del alma, es el primer paso al despertar, a excavar en tu mina de oro interior. Y como dicen los sabios, “el silencio es oro” el valor real, es esa fuente creativa en cual somos echo en la imagen y semejanza divina. Eric Rolf /2006© |
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