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Fibromialgia..............

Cuando miramos las causas de las distintas condiciones físicas dentro del paradigma de la Medicina del Alma, encontramos que esa represión del placer es la raíz de lo que se llama fibromialgia. Me parece que queda bastante claro que hoy en día un gran porcentaje de la población, tanto de hombres como mujeres, se encuentra estresada y agobiada por sus condiciones de vida y que, claramente, están reprimiendo las posibilidades de placer en sus vidas. 

Mirando esa metáfora de resistencia a vivir y disfrutar de quién eres hoy, me parece un buen momento para ofrecerles este artículo sobre fibromialgia escrito por la Dr. María José Carretero de Sevilla, especialista en el tema, y practicante en su consulta de La Medicina del Alma.
Eric Rolf

¿Qué es la Fibromialgia?

 
Es la metáfora de lo que la mujer ha vivido casi desde el principio de los tiempos.
  • Es como si llevaran la carga de siglos sobre ellas mismas. Su cansancio, su hastío, su cuerpo dolorido cual paliza dada, su represión sexual, su falta de placer en la vida misma, en cada una de las cosas cotidianas, su culpa, esa magnífica culpa que sienten por, precisamente sentirse insatisfechas, no meramente en el campo sexual, que probablemente, sino, y es lo más importante, por silenciar lo que son, por resignarse a ser otra cosa, otra persona, como si por hacerlo fuesen a hacer sentir mejor al otro, dejando sus sueños, en eso, en meros sueños .A veces soñando despiertas, a veces dormidas. Y siguen soñando y siguen durmiendo, y siguen sus almas enteras gritando. Y su cuerpo quejándose…
  • Y el mañana se viste de negro, porque no asoma ni tinte de luz por él. Otro día, otro más, y siguen igual, o peor. Y si la noche se hace larga, por no poder conciliar el sueño, el día se presenta aún más cuesta arriba.
  • ¿Hasta cuándo? Es la pregunta.
Hasta que seas consciente de quién eres”.

¿Y QUIÉN SOY HOY?

En Medicina del Alma, el SER HOY está relacionado con el propósito de vida que el alma, nuestra alma, tu alma, eligió antes de nacer. Pueden pasar años, incluso una vida entera y seguir naciendo a diario, mejor aún, con cada respiración, y morir con ella también. Parece un absurdo si lo miramos desde el punto de vista de la medicina convencional, desde los ojos del día a día, tal y como lo conocemos. Sin embargo, todo esto se entiende cuando comprendemos el sentido de nuestras vidas, el de nuestras circunstancias, el de cómo no, nuestras experiencias dolorosas. La fibromialgia está dentro de ellas, y tiene, como las demás, su sentido de ser, de estar. ¿Y si fuera tan sencillo como escuchar el mensaje que nos trae? ¿Y si no fuera mas que la manera que tiene la vida misma de decirnos que estamos dejando de SER? Que no somos lo que vinimos a ser. Que, sencillamente, abandonamos la posibilidad de disfrutar con el mayor de los tesoros posibles: SER UNO MISMO.

Ese placer incomparable de sentirse UNO con el TODO, en eso, en UNIDAD con ÉL o con ELLA, con el Universo, con toda la Creación. Sintiéndonos verdaderos hijos de Dios, creadores de nuestra realidad, de nuestra vida. Si es así, ¿por qué seguir dando la espalda a nuestra felicidad, a nuestro propósito, a nuestra misión por la que nacimos, y seguimos sufriendo por no aceptar quién soy hoy?

Muchos son los puntos que tiene ésta “enfermedad” para que tomemos conciencia de lo que nos quiere transmitir. Suelen darse por buenos, 18, pero son muchos más, tanto como necesite expresar a través de ellos. Cada punto significa un aspecto que define a la persona con fibromialgia. Cada punto representa un aspecto de tu vida que tienes que atender. Y en ninguno de ellos figura nadie, sólo tú y tu forma de relacionarte con cada uno de esos aspectos, cualidades que por gracia divina tienes y no desarrollas. No es cuestión de  “echar la culpa” (de nuevo esa magnífica culpa) por estar padeciendo tanto dolor a tantos niveles: físico, mental, emocional… espiritual. Sólo se trata de tomar acción en tu vida y ser consciente de que eres capaz de escuchar, entender y comprender el mensaje que la fibromialgia te trae, para que tu realidad sea otra, la que soñaste, la que decidiste en algún momento del espacio-tiempo. Una realidad acorde con quién eres hoy, no un cuerpo lleno de dolor sino un alma gritando porque quiere ser escuchada, atendida, mimada.
18 puntos sensibles.

Cualquier persona que padezca fibromialgia puede decirte, hablarte y señalarte dónde se ubican esos puntos dolorosos que definen, entre otras cosas a esa enfermedad, a esa forma que tiene la vida de contactar con quien la padece. Y son tan representativos, que cada uno de ellos habla de Auto aceptación.

Sí, ese maravilloso estado de gracia al que uno llega cuando sabe quién es, y se acepta, como el mayor de los regalos que puede ofrecerle la vida en sí: SER.

Los hombros representan las cargas y responsabilidades que nos ponemos encima. Quizás porque necesitamos darnos importancia, quizás porque sentimos lástima de nosotros mismos.

Quizás porque no nos sentimos con el poder suficiente para dejar de hacer y pasar a SER. Respiremos profundamente y seamos, soltemos la carga que cogimos, creyendo o queriendo hacernos ver. 

El cuello representa la resistencia a integrar lo que estamos viviendo. Quizás porque se nos hace cuesta arriba ser otra cosa de lo que somos en realidad. Hace falta mucha fuerza para poder ir contra natura, contra nuestra propia esencia. Las contracturas en esa zona representan querer controlar una situación, sin sentirse con el poder de hacerlo. Es un querer y no poder, tantas veces mencionado por las personas que padecen FM, pero éste es un sentimiento mucho más profundo, el que le transmite su propia alma para decirle que el mejor hacer es el SER. Cuando uno ES, no necesita controlar nada ni a nadie, se tiene TODO en UNO.

La cabeza es el punto de integración. Cuando uno es capaz de relajarse y aceptar lo que le está pasando, sea lo que fuere, integra. Cuando esto no se produce, esas cosas chocan y producen bloqueos que hacen que la energía bruta genere los dolores de cabeza, las migrañas. Dejemos de darle vueltas a la cabeza a situaciones que, probablemente se resuelvan, si en vez de pensarlas, las sentimos.

Los omóplatos nos hablan de las realidades que vivimos cuando no las vivimos como totalidad. Por ejemplo: el trabajo y el tiempo libre. Poder dedicar tiempo a lo que nos gusta, por amor hacia nosotros mismos. Problemas en la zona media de la espalda nos hablan del sentimiento que es vivido como de no ser querido, no estar apoyados por los seres que nos importan. Y ¿nos apoyamos a nosotros mismos? ¿Nos queremos hasta el punto de aceptar quiénes somos? ¿Y la zona torácica cercana a la segunda costilla? ¿Y los codos? ¿Y la zona sacra y de los glúteos? ¿Y nuestras rodillas? Cada una nos muestra nuestra relación con el pasado, estando aún nuestra visión puesta en él.

Nos hablan del sentimiento de libertad coartado hasta llegar a producir dolor, más allá de lo físico. Esa libertad que anhelamos y que, probablemente, esté relacionada con nuestra creencia de carencia hacia lo que vivimos, de forma generalizada. Esa relación casi a escondidas con nuestra espiritualidad y con el mundo material o su representación más cercana, con nuestros padres.

Es como si la fibromialgia estuviera aquí para decir: “Llegó el momento. Tienes que cruzar a la otra orilla. A ese lado hace un tiempo que ya no perteneces. Allí las personas SON y se muestran en su condición humana más divina: YO SOY HOY”.

Es poder entender el mensaje que trae la fibromialgia. Es poder tomar consciencia de quién eres y para qué viniste. Por qué y para qué. Es poder comprender que el universo está inimaginablemente bien organizado, y que cada una de las situaciones vividas fueron elegidas por tu alma, para alinearte con tu Propósito de vida. Por el que naciste y para el que continuas viviendo. Sólo tú puedes realizarlo y nadie lo hará mejor que tú. Por eso lo elegiste. Nada tiene que ver con el sufrimiento o el dolor; ellos son mensajeros de una realidad muy distinta a la que vives ahora. Puedes vivir sin fibromialgia. Es posible hacerlo… si entiendes el sentido de ser, de estar, de ella. Recoge tu regalo, el que te trae la vida misma…y SE.

Siente el mayor de los placeres posibles, ése que te  has negado durante tanto tiempo, creyendo que era mejor ser otra persona.

El placer de SER, SER UNO con el TODO, DANDO Y SINTIENDO… VIVIENDO EL AQUÍ Y EL AHORA. Naciendo y muriendo con cada respiración. Sintiendo que estás en tu centro, en ti. Haciendo lo que mejor sabes hacer, lo que viniste a hacer: SER.

María José Carretero Escudero.
fibromialgiaymedicinadelalma@gmail.com

 
 
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