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Pitágoras,
Hermes y Akhnaton
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ORO AZUL

“Ya somos el que buscamos” (Buda)

“Somos y lo sabemos en el dar” (Eric Rolf)

“Para encontrarte primero tienes que perderte” (Jesús)

“Nos encontramos en la acción conciente, dando atención. En ese instante desaparecemos y reaparecemos nuevos” (Eric Rolf)

Tres conocimientos del paradigma de La Medicina del Alma:

La existencia es una sola totalidad que está consciente y se comunica con cada una de sus partes o aspectos—la vida sabe lo que hace, es creativa y nos habla.

Todo cambia instante por instante—el universo se apaga y se enciende, no es continuo y nosotros también somos nuevos instante por instante. Los yoguis dicen que nacemos y morimos con cada respiración.

El Mundo material se entiende más como metáfora que como algo real—este mundo, igual que nosotros, es 80% agua, la gran metáfora del sentir, de las emociones, el motor de la vida. La chispa que da vida viene del agua en todos los sentidos. Somos una llama dentro de una gota de agua, Oro Azul. El agua pura, solo H 2 O, es la metáfora del alma.

Oro Azul

La llama de vida te llama;

Esa chispa vital,

Esa danza de luz

Se llama Oro Azul

La vida es el baile cuando no hay bailarín.

El bailarín baila hasta su desaparecer.

Sólo existe el baile.

La existencia sabe que existe.

¿Y tú? ¿Bailas?

¿Sabes que existes?

Bailar es nuestro propósito,

Bailar nos apasiona.

La danza que cada uno tiene con su propia música, un guión musical con ritmos variables y cambiantes.

En el baile uno no se dirige a algún punto en concreto del salón; se trata de bailar, no de llegar. Y... cuando solo bailas, donde   llegas es a otro estado, a otro mundo, a otra cima con una vista más amplia. Desde ahí puedes ver más de ti mismo apareciendo en un mundo de belleza y posibilidades.

Toda visión, todo punto al que nos dirigimos, realmente son puntos de vista con su correspondiente mundo de posibilidades para dar y ser.

Las metas, los objetivos, los logros, la visión de un resultado visible, sólo

son marcadores, señales en el camino que indican lo alineado que estamos, y lo alineadas que están nuestras acciones con nuestro propósito de vida y con lo que nos apasiona.

Por fin la visión de vida, ese resultado final con sus aspectos visibles a los que uno se apunta, lo que indica es el proceso a lo que uno se está comprometiendo. Es una metáfora de nuestro propósito de vida, esa combinación de cualidades, de tipos de experiencias, que hemos escogido vivir como parte de la evolución del alma.

Bailando nuestro propósito

Con la música que nos apasiona

Es darle raíces y alas al alma.

Para eso está diseñado Oro Azul

Pero lo contrario…

Decir que no, ir de espaldas, hace de nuestro viaje por la vida un camino de dolor y sufrimiento.

No bailar nuestro propósito de forma consciente, resulta en crear resultados caóticos y aparentemente sin sentido.

No aceptar quién somos es un rechazo a lo divino, a la vida misma,

No aceptar, aprovechar y disfrutar que somos únicos es condenarnos a juzgar y a las comparaciones engañosas.

Reprimir la expresión de quién somos ahora a favor de quien fuimos en otro momento es como una afirmación dinámica de que el presente nunca es suficiente.

No escuchar nuestro corazón y los susurros del alma es negarnos las mayores alegrías, el vivir lo que nos apasiona y el celebrar los motivos reales.

No ser generoso y no expresar lo que nos apasiona es una forma de adorar a la trinidad maldita de Dolor/sufrimiento, Culpabilidad y Escasez.

No ser agradecido por lo que somos y tenemos para compartir, no permite que eso se expanda y hasta puede   resultar en su opuesto: que disminuya y se deteriore.

Para evitar que eso te ocurra,         

Para ir de frente, consciente,

Bailando   tu música única,

Regalándole raíces y alas a tu alma,

Para eso está diseñado

ORO AZUL

Eric Rolf/Septiembre/2006

Comentarios sobre su elaboración y uso:

Hérmes (conciencia)+ Akhnaton (unidad universal)+Pitágoras (movimiento creativo)=Oro Azul

Igual que el agua es un compuesto de tres átomos, dos de hidrógeno y uno de oxígeno, el Oro Azul también es un compuesto de tres elementos que, al momento de juntarse, producen una unidad distinta a cada uno de ellos, un efecto sinergético –ese efecto es el Oro Azul.

Aunque sabemos la composición química del agua, el agua no se puede crear directamente. También el Oro Azul es un efecto indirecto, una consecuencia. Cada componente de Oro Azul es en sí una fórmula energética compleja. A cada componente le he puesto el nombre de una figura histórica que se destaca por su originalidad en los campos de conciencia, conocimiento, unidad universal, visión espiritual, movimiento creativo y transformación. Estos componentes también funcionan de forma individual y tienen esas características, aunque hasta el momento no he escrito comentarios sobre ello, aparte de éste en relación con el efecto sinergético que se produce uniéndolos en un momento dado y al que   llamo Oro Azul.

Una pregunta que se te podría ocurrir es ¿Por qué no simplemente unirlos y que sólo haya Oro Azul?  

La alquimia, el efecto sinergético que ocurre uniendo los tres componentes que llamamos Oro Azul, es algo muy del momento, en cierta manera cambiante e inestable. Se crea una relación vibracional muy directa con el que la activa y la usa. La duración de potenciación es de solo 5 días y después caduca. Pero hay que entender esto de la caducidad, ya que no es exactamente que caduque el remedio, sino que caduca (diremos cambia) el que lo hizo y con quien ese remedio vibra y resuena. Ya hay otra persona y otra resonancia. Si comparamos esto con una paella, no es sólo que se pasa el arroz, es que se pasa el que la hizo. Ya no alimenta como se espera. El mayor efecto ocurre durante los primeros tres días y, aunque sigue el efecto por dos días más, va disminuyendo. Puedes descansar un día o dos (puedes seguir usando los otros remedios) y comenzar de nuevo.

Desde siempre los sabios y otras personas de conocimiento nos han dicho que el tesoro de la vida lo llevamos dentro. Ese “dentro” se refiere al cuerpo, pero más correctamente sería interpretarlo como más allá de la materia y el mundo material, a nuestra parte consciente aunque invisible o no material. A eso se le suele llamar alma. Los físicos quánticos han podido determinar que tanto el ser humano como el universo físico entero están compuestos de solo un 1% de materia   y de un 99% de energía consciente y creativa aunque invisible. Dicho de otra manera somos almas (99%) expresando y manifestándonos a través del cuerpo (1%).

Toda energía está en movimiento, que es igual a decir que todo cambia instante por instante. Esto también nos incluye a nosotros. Nosotros cambiamos instante por instante. Somos en el hacer, somos la acción de dar atención consciente, creativa; en ese instante desaparecemos y reaparecemos nuevos; almas en movimiento, evolucionando.

La preparación de Oro Azul se hace de la siguiente manera:

Una gota de Hermes, Pitágoras y Akhnaton en un frasco esterilizado con gotero. Se agrega agua destilada al vapor (unos 30 ml.). Su uso es para solo 5 días. Después será necesario hacer otro remedio.

Su utilización es de 5 gotas, 3 veces al día, más 5 gotas en cada vaso de agua pura destilada al vapor que bebas. Si queda algo al final del quinto día, agrégalo a un vaso de agua y bébetelo. Puedes descansar un día y seguir con el remedio por lo menos 3 meses más. Durante este periodo es posible usar otros remedios de Oro Silencioso sin ningún problema.

También vale la pena comentar que cada uno de los 3 elixires que componen Oro Azul se pueden usar individualmente. Pronto se publicará un escrito más detallado sobre cada uno de ellos pero por el momento las palabras claves relacionadas con cada uno son:

Pitágoras—movimiento creativo reflejando orden, estructuras, y potenciales infinitos

Hermes—conocimiento, conciencia creativa, cambio constante, conciencia multidimensional   

Akhnaton—unión conciente, unidad, amor esencial, evolución   

Eric Rolf/Septiembre/2006

El Cáncer es Universal

Todo el mundo tiene cáncer.

El Cáncer no es una enfermedad.    

El Cáncer nos apunta a un tesoro.

Ese tesoro también está o se encuentra en una parte nuestra que está oscura.

Cuando la luz por fin llega a ese rincón oscuro, la oscuridad desaparece y el tesoro se   ilumina.

Los Remedios de Oro Silencioso se pueden considerar luz en líquido.

De forma absoluta, en la vida no existen ni enfermedades ni enfermos   como lo entienden la mayoría de medicinas. Lo que existe es cambio (creatividad consciente) y su manifestación o expresión (comunicación). Dentro de este marco se podría decir que solo existen dos condiciones a las que podríamos llamar enfermedades: La Sordera Espiritual y La Tacañería Espiritual. Estamos aquí para escuchar (sentir, saber) y tomar acción (dar atención de distintas maneras y formas).

Los síntomas que nos llaman la atención, lo que nos incomoda y hasta lo que nos duele, son gritos de la vida, de nuestra parte más profunda.

Cuando escuchamos el mensaje, la comunicación y le hacemos caso y tomamos una acción nueva y novedosa, la condición deja de gritar, baja la voz o hasta desaparece de forma sorprendente. El llamado cáncer, y especialmente la zona donde se encuentra, nos indica en qué área de la vida la persona tiene algo dentro que necesita sacar y compartir.

Las relaciones entre órganos y los distintos sectores de nuestra vida forman parte del Código Secreto del Cuerpo que se encuentra en el libro La Medicina del Alma de Eric Rolf (Ediciones Alfa Omega—GAIA).

Somos el dar, la acción generosa. Empezando con el dar de nuestra atención. Ese dar de atención permite escuchar nuestro corazón y tomar acción con ganas—la generosidad también se puede ver como la acción con ganas.

La primera observación, el dar de atención primaria, es la observación de que somos el que observa, el testigo, el que percibe. Desde ese punto, todo lo demás es claramente solo cómo lo percibo yo; otros podrían ver otra cosa.

Hasta hacer esa primera observación de forma clara, las demás percepciones suelen producir identificaciones con pensamientos, juicios, opiniones e historias de varios tipos. Nos identificamos con lo que creemos y nos enganchamos. De ahí esa reacción temeraria a huir o pelear. Nos parece que lo externo es, como se suele decir, “de verdad” y no tu proyección individual y colectiva en 3-dimensiones.

Los remedios de Oro Silencioso, todos, están diseñados para resonar con esa luz interior que tenemos y somos todos. Las distinciones entre ellos son cualitativas y específicas en términos de zonas de la vida de la persona. Es como tener bombillas que mejor funcionan en una habitación que en otra por su esquema de alumbrado, pero siempre funcionan y alumbran de alguna manera. Otra metáfora sería que funcionan como vitaminas de conciencia y   minerales para la mente.

Eric Rolf © 2006


 
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