puerta abierta........... Como dice la canción de Joan Manuel Serrat, “¡Hoy Puede Ser Un Gran Día!” Sí, hoy puede ser un momento memorable para toda tu vida! Y yo te hablo sólo en nombre de La Medicina del Alma y de lo que te ofrecemos hoy. Seguro que los demás presentadores también te ofrecerán conocimientos, experiencias y visiones tanto amplias como optimistas y útiles. Este es una especie de congreso o puerta abierta sobre ese fenómeno que llamamos cáncer. Esa metáfora de la “puerta abierta” es sumamente significativa en términos de lo que es mi clara intención transmitirles hoy. Así que, aunque pasaremos bastante tiempo explorando lo que es y no es La Medicina del Alma, eso será tanto por razones informativas como para preparar el terreno para algo bastante nuevo y conmovedor; eso será para que podamos crear esa “puerta abierta” dentro de cada uno de nosotros; hablo de una “puerta abierta” que te permita aceptar una nueva visión y también una re-estructuración mental de eso llamado cáncer; sí, una nueva manera de percibir, que te permita aceptar la real posibilidad y -yo diría probabilidad- que ya existe en la manera de comprender y transformar esa condición llamada cáncer. En lo que acabo de decir, que sí existe la probabilidad ya, ahora mismo, de comprender y transformar un cáncer , está implícito que la persona realmente quiera. Eso no está intencionado como un chiste de humor negro. Está claro que cuando uno se encuentra en cualquier circunstancia que le incomoda a su cuerpo o a su mundo, sea poco o mucho, uno quiere que eso cambie… que le deje de incomodar. Pero eso no es igual a que nosotros queramos vivir un cambio. Hace ya muchos siglos que Sócrates dijo que el que quisiera cambiar el mundo tendría primero que cambiarse él mismo. Algo similar dicen en la medicina china. Los chinos definen a un lunático, lo que aquí se suele llamar un loco perdido, como alguien que sigue haciendo la misma cosa pero esperando un resultado completamente distinto. Si recuerdas, Sócrates también fue el que dijo que la única cosa que él sabía es que no sabía nada—eso es tener la “puerta abierta”, eso es tener un espacio para que llegue la información apropiada a tu vida, en este momento, para el que eres hoy y no el que fuiste hace quizás ya bastante tiempo. Sí, esto del cambio y cómo nos resistimos a él y hasta dónde pueden llegar las manifestaciones y consecuencias de esas resistencias es algo que tocaremos. Sobre este tema del cambio y la resistencia a él, nuestra meta será comprenderlo en términos de hoy, basados en conocimientos tanto antiguos como de la ciencia más avanzada. Para darte un adelanto de hasta dónde podríamos llegar hoy, te planteo la siguiente pregunta: ¿Qué precio estarías dispuesto a pagar en tu vida para que ella fuese lo que realmente deseas en lo más profundo de tu corazón? No hablamos de deseos que, aunque estén bien pudieran considerarse un poco frívolos, sino dentro de un marco más amplio. Hablo de lo que realmente deseas en lo más profundo de tu corazón, los deseos de tu alma, para tener alguna referencia. Repito: ¿Qué precio estarías dispuesto a pagar en tu vida para que ella fuese lo que realmente deseas en lo más profundo de tu corazón? Sí, la vida es gratis, pero todo tiene un precio y puede incluir dinero o no. Normalmente las cosas que más nos frustran no se relacionan directamente con el dinero. Alguien dijo una vez que si las cosas y los acontecimientos sólo costaran dinero la vida sería demasiado fácil. Me parece que tenía algo de razón. Primero, es importante que notes: que es muy posible que tú no sepas de forma clara y consciente cuáles son tus deseos más profundos. Solemos en la mayoría de los casos hablar simplemente de ser feliz o de tener bastante salud, dinero y amor y, a veces, se agrega “y el tiempo para disfrutarlo.” Y es más que probable que tampoco conozcas a nadie que esté viviendo la vida que profundamente desea a todos lo niveles. Bueno, sólo planteo esa pregunta para empezar a crear un marco desde el que vamos a explorar la Medicina del Alma y cómo se incluye y se puede transformar esa condición. Vamos a mirar primero lo que no es la Medicina del Alma, ya que eso nos evitará bastante confusión más adelante. La Medicina del Alma no es una medicina si lo miras desde cualquier manera un poco tradicional. Y más: tampoco es una medicina alternativa con respecto a las medicinas oficialmente aceptadas, aunque por fin se pueda considerar la base de todas las medicinas, tanto oficiales como alternativas. La Medicina del Alma tampoco es una terapia, aunque algunos de sus conocimientos y métodos sean capaces de producir cambios de estados emocionales, mentales y físicos de forma rápida, que pueden hasta parecer milagrosos. Yo hablo de “milogros.” Un milogro es casi como un milagro, ya que los efectos deseados se pueden producir de forma rapidísima, sólo que la persona siente que es y sabe que es partícipe directo en la transformación de una condición a otra. Somos artistas, magos, creadores en todos los sentidos de nuestra vida y de nuestra experiencia de lo que llamamos la realidad. La existencia crea realidad a través de nosotros, dándole nuestro sabor. Dicho de otra manera, la realidad, el misterio, crea realidad en metáforas de 3-dimensiones. Realmente no existe lo de ser víctima en términos absolutos, ni de lo negativo ni de lo positivo, aunque por supuesto puede aparentarlo. Y el concepto de víctima es lo que nos han enseñado y con lo que nos bombardean constantemente, tanto en los medios de comunicación como en la mayoría de las medicinas oficiales, así como en la política. Las sociedades del mundo siguen colgadas al paradigma o a la visión del mundo de Isaac Newton y Rene Descartes de objetividad, separación y causa-efecto. Ya hace tiempo que la ciencia más actual -por no decir más avanzada- ha “Descartado” esa visión de la realidad como algo absoluto y reconoce su funcionamiento sólo a unos niveles y, más que nada como procesos aparentes, como es aparente que el sol se mueva, pero por el hecho de que es la tierra la que se mueve. La Medicina del Alma se puede considerar como una anti-medicina, digo anti-medicina de la manera como se habla de la anti-materia, como la cara oculta de lo que llamamos medicina. Que quede claro que no somos anti o estamos en contra de las medicinas o de los muy capaces y dedicados profesionales de la sanación. En inglés, el libro se titula “Medicina del Alma—la anti-medicina de causas creativas instantáneas y del movimiento perceptivo interior”. En inglés el libro es electrónico y mucho más extenso porque lo he puesto al día, ya que por fin lo escribí en inglés el año pasado, después de 30 años enseñando la materia. En español se publicó en 1995 y, desde entonces, se ha puesto al día en dos ocasiones, la última fue el año pasado. Cuando digo que La Medicina del Alma es una anti-medicina también estoy indicando que no creemos ni en enfermedades ni en enfermos de forma absoluta o real. Sí hay dos condiciones que, cuando nuestras resistencias personales se intensifican, se pudieran considerar como una especie de enfermedad. La primera es lo que llamo la sordera espiritual y la segunda es la tacañería espiritual. Te puedo decir que toda condición, de alguna forma incómoda, del grado que sea, tiene sus raíces en estos dos matices. Dicho de otra manera, estamos aquí para escuchar y para dar en los términos más amplios de esos conceptos. La resistencia a escuchar y a dar o a tomar acción es básicamente una resistencia a estar vivo, a vivir, es una acción, si quieres, anti- vida y está relacionada con la seriedad. El término seriedad se puede entender de dos maneras: como lo opuesto al humor o en relación con la continuidad. Aquí te puedo decir que no existe ninguna evidencia, ni la más mínima, que indique que la vida es seria. La Medicina del Alma tiene su propia visión del mundo o paradigma, llamémosle así al conjunto de conocimientos que la componen, que son de una gran antigüedad y al mismo tiempo de lo más avanzado de la ciencia moderna. Estos conocimientos están estructurados sobre lo que llamo los seis pilares. Estos son: El código secreto del cuerpo El idioma creativo interior Los alimentos del alma Los remedios de oro silencioso La numerología del alma El movimiento perceptivo interior Y, para facilitar un acercamiento a este nuevo mundo o paradigma, hemos desarrollado las 4 preguntas básicas que son: 1-¿Es el universo amistoso? 2-¿Creo mi propia realidad o soy una víctima? 3-¿Estoy loco? 4-¿Soy estúpido? Cuando hacemos los cursos de fin de semana o las convivencias de varios días, suelo comentar algo que es muy cierto: la Medicina del Alma más que una información o un libro o un cursillo, lo que es realmente es un viaje en una nave espacial/temporal a otro planeta, donde las personas son más o menos iguales, parecen y visten iguales, hablan más o menos igual, pero la física es completamente distinta. Aquí en la tierra das un salto y saltas quizás medio metro—ese mismo esfuerzo en la luna te produciría un salto de dos metros. Ahora vamos entrar un poco y de forma muy resumida en el proceso, a través del paradigma o los conocimientos de la Medicina del Alma, que dice que: La vida es una sola y consciente totalidad que está en una constante y creativa comunicación con cada una de sus partes o aspectos. La vida sabe lo que hace y nos lo comunica. La vida nos habla en susurros; si no podemos escuchar nos habla más alto; si aún no podemos o no sabemos entender o no queremos escuchar, nos sigue hablando más y más alto hasta que nos da un grito. Ese grito es el dolor, la enfermedad o el accidente. (Aquí puedes entender lo de la sordera espiritual). En este modelo, en contra de lo que nos han enseñado, la enfermedad no es lo más importante, aunque es lo que más nos llama la atención. La intensidad de los síntomas, el dolor y la incomodidad, están relacionados con el tono de voz que emplea la vida para comunicarse con nosotros. En este sentido, un roce es como un susurro y un cáncer es un grito muy fuerte. Para descubrir su mensaje tiene más importancia el lugar en el cuerpo donde se han producido los síntomas y los órganos relacionados con ellos, que la intensidad de los síntomas. La zona del cuerpo donde se localizan los síntomas nos puede decir de forma muy específica la naturaleza y el sentido del mensaje. El Código Secreto del Cuerpo describe, órgano por órgano, la parte específica de nuestra vida con la que este órgano está relacionada metafóricamente y psicosomáticamente; también explora los mensajes de más de cuarenta enfermedades entre las más comunes. Entre estas cuarenta está el Cáncer que exploraremos con más detalle más adelante. El código secreto básicamente indica que, aparte de su funcionalidad física, cada órgano es como un archivo de una parte específica de nuestra vida y es esa parte de nuestra vida la que nos está llamando la atención. (Es a esa parte a la que le tenemos que dar atención y tomar la acción apropiada—aquí entiendes lo de la tacañería espiritual). El Idioma Creativo Interior es un modelo único en el mundo, que nos ayuda a comprender, interpretar y aplicar los frutos de nuestra intuición. Nos aporta una forma práctica y efectiva para utilizar la famosa voz interior; una manera de utilizar de forma consciente nuestros 15 sentidos (5 externos y 10 internos). Este idioma está compuesto de un vocabulario que cada persona conoce muy bien, ya que se compone de sus propias experiencias y memorias, pero vistas de forma metafórica. El Código Secreto del Cuerpo y el Idioma Creativo Interior forman un poderoso y creativo sistema de salud y bienestar. El Código Secreto del Cuerpo nos ayuda a entender el sentido del mensaje y, el Idioma Creativo Interior, a través de nuestra intuición y la interpretación de metáforas, nos permite ampliar el contexto en el que encuadramos nuestra vida. A la vez, nos permite explorar las creencias y resistencias presentes y las experiencias pasadas no asumidas, que están bloqueando o distorsionando el mensaje y dificultando nuestra comprensión del mismo. Al mismo tiempo nos permite conectar y saber cuál es la acción apropiada, indicada. Resumen: susurro, más alto: grito, localización (órgano), condición, con qué se relaciona psicosomáticamente, cuándo empieza, y cuál es la acción apropiada. Ahora hablemos en concreto sobre el Cáncer y cómo lo enfocamos. Eric Rolf © 2006 |
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